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El poder de Dios en la Sierra Tarahumara

Dios manifestó su voluntad a través de la Convención Nacional, de llevar el evangelio a las etnias de nuestro país, y es así que en el año de 1925 los Bautistas llevan por primera vez las buenas nuevas a los tarahumaras, siendo el Nov. Mateo Mo Gurrola, pastor de nuestra iglesia, quien inicia la Obra misionera- La iglesia aceptó la visión que Dios les dio, y concedió el permiso al Hno. Gurrola para que estuviera viajando cada dos o tres meses a la sierrao No fue un trabajo fácil, por cuestiones de cultura los tarahumaras son introvertidos y desconfiados, el transportarse a la sierra en esa época era bastante pesado y muy peligroso, pero el Hno.o nunca abandonó la tarea, Confiando siempre en la providencia de Dios y que el Señor daría el fruto a su tiempo.

En esa época los templos católicos estaban cerrados por orden del gobierno (el país estaba viviendo la guerra cristera), y en sus recorridos el Hno. Gurrola llego a San Ignacio de Arareco, (pueblo cercano a Creel), hizo amistad con un "gobernadorcillo" y éste lo invitó a que predicara en un templo católico que había allí, se reunieron cerca de 300 tarahumaras y por medio de un intérprete el hermano les ministróo Se mantuvo fírme en este ministerio hasta el año de 1944, año en que terminó su pastorado en esta iglesia, Estableció misiones en: Cusihuirachic, La Junta, Casa Colorada, Matachic, San Juanito, Bocoyna, Choguita, Creel y otros lugares, Pero el trabajo continuó a través del Hno.o Jesús Mo Rodríguez y su esposa Julia (padres de nuestro pastor, Hno.o Héctor David Rodríguez)- En 1945 se trasladaron a residir al poblado de Bocoyna. Su esposa trabajó como maestra en la escuela, lo cual ayudó a que la obra creciera rápidamente- El Hno. Rodríguez compró un caballo para la visitación, aprendió algo de homeopatía para ayudar a la gente pobre y enfermao La familia Rodríguez sirvió al Señor en la Tarahumara hasta el año de 1948, pero uno de los convertidos, el Hno. Alberto Quezada continuó con el trabajo misionero en Choguita y Bocoyna, a pesar de que era paralítico, se dedicó a llevar el evangelio casa por casa, usando una carretilla para trasladarse. Otro de los pilares fuertes en las misiones a los Tarahumaras fue el hermano José Tapia y su familia, quienes estuvieron ministrándolos durante 14 años (1967-1981). En este tiempo el traba)o misionero fue llevado a otros lugares nuevos. El Hno. Tapia regresó a este ministerio en el año de 1992. Hasta el año de 1987 la obra misionera en la Tarahumara era sostenida por la Convención Nacional y la Regional, pero en este año ya no pueden continuar con el apoyo y es el Hno. Arturo Sánchez, pastor de esta iglesia en ese tiempo, quien decide tomar el reto de adoptar este reto. Y gracias a Dios la iglesia responde favorablemente a este reto de parte del Señor.

Hoy después de 74 años de trabajo misionero en la Tarahumara vemos abundante fruto. La obra la ha sostenido Dios a través de sus siervos fieles, que decidieron continuar a pesar de las dificultades y obstáculos; a través de esta iglesia que ha aceptado la visión de Dios, y a través de la gente que está sirviendo y apoyando actualmente, como son Ernesto y Olga de Santiago, que tienen más de cuatro años trabajando allá; la Dra.o Josefa Peña, durante estos 10 años sirviendo y ministrando; y el trabajo médico misionero que el Dro Hugo Irigoyen ha sostenido durante 16 años, Gracias damos al Señor por todos los hermanos que se han dejado usar por el poder de Dios para que el evangelio sea llevado a nuestros hermanos tarahumaraso Y que el clamor del profeta Habacuc sea el nuestro también:"0h Jehová, aviva tu obra en medio de los tíempos, en medio de los tiempos hazla conocer" Habacuc 3:2

 

Fotos de la obra en la Sierra